DICCIONARIO DE AUTORIDADES II

La deconstrucción moral de la sociedad venezolana se da, sin lugar a dudas, en 1996, con el desplazamiento de Pepsi como producto íntimamente ligado a la identidad nacional. La oposición Coca-Cola–Pepsi crea una profunda escisión en la idiosincrasia criolla, pasando a engrosar la lista de rivalidades tribales: Caracas–Magallanes, AD–Copei, Polar–Regional, Telcel–Movilnet, Toronto-Boston, etc.
JACQUES DERRIDA

En los 90, el venezolano canjeó la cabalística equina por la numerología: Gaceta Hípica perdió su pedestal de hito cultural para dar paso al culto del Kino Táchira. Sentarse los domingos a comentar sobre la técnica a la hora de agarrar billetes flotantes en el Ciclón del Dinero se convirtió en una actividad familiar obligatoria. César González, el amigo de todos, sustituyó la voz nasal y cadenciosa de Alí Khan. Nombres equinos como Desert Rose, Princesita o Aragonero, poco a poco fueron saliendo del imaginario noventero, opacados ante el "Lo certifico" de una notaria gorda y mal vestida.
JULIA KRISTEVA