NOTAS DESDE EL EXILIO II

«Yo me acuerdo de Cayito Aponte, los lunes a las 7:30 animando Cuéntame ese chiste. La canción decía algo así como ¡Cuéntame… cuéntame ese chiste…. Cuéntame, cuéntamelo ya!... Había un gordo llamado Camión quién siempre contaba chistes de ‘locas’. Humoristas como el Ché Caetano salieron de ese programa».
Emiliano Ponce. Exiliado en Toulusse.


«Había un italiano fantasma que sacó una canción, bastante popular, que decía 'amigos para qué, ¡maldita sea!'. Para mí fue un himno escolar».
Pedro Luis Tovar. Exiliado en Buenos Aires.


«Yo me acuerdo de Solmaira Castillo cantando “Dámela que tú la tienes”. Solmaira también actuó en la telenovela Cara Sucia. Interpretaba a la mejor amiga de Sonya Smith».
Graciela Padrón. Exiliada en Miami.


«Me acuerdo de la cuña de Amortiguadores Gabriel. Era tan triste como genial. Había una tronera, un hueco gigante, cerca de la morgue de Bello Monte. Los carros pasaban, esquivaban el foso y los peatones (viejitas, estudiantes, amas de casa e, incluso, el dueño de un quiosco) gritaban: ¡OLE! Al final del comercial venía un caimán que se metía de platanazo en el hueco. Había, entonces, un minuto de silencio y lamento colectivo. El tipo, con el vidrio abajo, sacaba la cabeza y le decía a la gente: ¡Tranquilos, uso Gabriel! Y la multitud, al igual que a los anteriores, lo agasajaba: ¡OLE! ¡Qué mamarrachada!»
Eduardo J. Sánchez Rugeles. Exiliado en Madrid.



«A mí me tenían prohibido ir al baño en el CCCT, por aquella leyenda urbana que circulaba en los 90 de un sádico que le cortaba los pezones a las mujeres que entraban solas».
Ana Carolina Agudo. Exiliada en Toronto.


«Un gran recuerdo de 1990 es Henri Galué en su rol de Eliseo Monteverde, en Pasionaria. Su risita “jiii-jiiii-jiiii” era espeluznante».
Fracis Porras. Exiliada en Quito.


«Hubo un capítulo de Corazón Salvaje en que a Edith González se le salió una teta en una escena medio agitada con Eduardo Palomo. ¡Inolvidable!»
Oscar Romero. Exiliado en Vigo.


«Mientras mis amigas tenían fotos de Leonardo Di Caprio y Ricky Martin pegadas en sus cuadernos, yo tenía fantasías con Eduardo Yáñez, en especial después de su rol como Alfredo Robinson junto a Adela Noriega en Guadalupe (1994). Todavía hoy en día me causa morbo…»
Gala Saavedra. Exiliada en Ann Arbor, MI.


«Fue un gran shock escuchar a Ruddy Rodríguez con acento caliche en Pasiones Secretas (1992). Nunca le perdonaré esa traición.
Agustín Fonseca. Exiliado en Filadelfia.


«A mediados de los 90, mis viejos tuvieron que vender la acción de Los Cortijos porque estaban pelando. No más bowling, hidrotubos o rumbas con la Billo’s, cortesía de Orlando Castro…»
Pano Malpica. Exiliado en Londres


«Mi primer manoseo con un novio fue en El Volcán, a mediados de los 90, escuchando “Amores extraños” de Laura Pausini. Todavía sigue siendo uno de mis lugares favoritos en Caracas».
Titi Martorelli. Exiliada en Santiago de Chile.


«En los 90 se puso de moda la Virgen de Betania. Mi abuela nos obligó a ir a rezarle un rosario. Era un chiste... Y a final de los 90, la que se puso de moda fue la Rosa Mística. De repente, todo el mundo se escarchaba. Más de uno se debe haber hecho millonario vendiendo figuras y estampas».
Laura Obregón. Exiliada en Ourense.

4 comentarios:

Mindo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mindo dijo...

Laura: las personas siempre tendrán algún ídolo (sea advocación mariana o alguna otra manifestación celestial) a quien venerar, las modas son cíclicas, asi que no se sorprendan cuando vuelva la fiebre de betania... JAJAJA!

O quizá aparezca alguna otra advocación, mas al estilo del nuevo milenio... JAJAJA!

Anónimo dijo...

yo me acuerdo se ese comercial de los Amortiguadores Gabriel, jajaja que vacilon.!!

Carlos Farias dijo...

El italiano se llamaba Gianluca Grignani.