ACOMPLEJADOS

El profesor Ilia Vassili, psicoanalista y sociólogo, ha demostrado en distintos trabajos cómo el venezolano de a pie –y también el que va en carro manifiesta una serie de complejos en relación con su historia reciente. Vassili considera que tales vergüenzas deben superarse. El venezolano, dice el psicoanalista ruso, podrá reivindicarse consigo mismo cuando asuma:

  • Que Henry Soto se montó en un tepuy y, a todo gañote, gritó: ¡Kassandra!

  • Que Guillermo Dávila, también en los 90, fue el ídolo de la generación.
  • Que Viviana Gibelli grabó un disco y popularizó el tema “Amores de amigos”.
  • Que los galanes de nuestras novelas siempre fueron Flavio Caballero, Miguel Alcántara, Pedro Lander y, el más buenmozo, si acaso, Jean Carlo Simancas.
  • Que César González es el amigo de todos.
  • Que “el chiste incomprensible”, “el libro gordo de Miguelete”, el loco Hugo” y “Boberto” forman parte de la cultura urbana.
  • Que RCTV le aprobó a Julio César Mármol un proyecto llamado De oro puro.
  • Que las payasitas Nifú-Nifá siempre vivieron de las rentas producidas por el single agroturístico: “Kikikí-cococó-curucurucuru-cucucú-cuacuá”.
  • Que Miguel Moly, camino de Santa Fe, conoció a La Morena y, más tarde, a La Piernona.
  • Que Las Chicas del Can se separaron.
  • Que Carlos Baute cantó "El Gavilán".
  • Que la niña muerta, picada de culebra, en el carrito chocón del parque de atracciones El Tolón, en Las Mercedes, era sólo una leyenda.

3 comentarios:

Valentina Pereira dijo...

Demasiado bueno este blog jajaja quién dijo que los letrados son bohemios excluídos del mundo, mil felicidades a los colegas.

Voy a reenviar este blog, seguro que si.

Anónimo dijo...

Se te olvida que en Bienvenidos siempre nos recordaban que: "Y se Divertirán... Tránnn"... y que Guillermo Fastástico y su Cuanto Vale el Show no paraba de decir: "Rolo e' Vivo" :P
Me encanta tu blog...
Saludos...
Jessica Tucker

l.a.gonzalez dijo...

Yo nunca superé la brutalidad del Chacal de la Trompeta hacia los esperanzados cantantes guanabi de Sábado Gigante. Sufrí el rechazo ajeno en carne propia y nunca dar con la identidad del Chacal sólo exacerbó mi creciente complejo y miedo al exhibicionismo.